Un llamativo episodio debió vivir una familia quequenense ayer cuando, al regresar a su domicilio de la calle 574 al 1100, encontraron la puerta forzada y un gran desorden en el interior. Sin embargo, la sorpresa mayor fue que, en una de las habitaciones, se encontraba domirdo el ladrón.
Los propietarios de la vivienda llamaron de inmediato al 911. El joven no opuso resistencia y, al llegar la policía al lugar, identificaron al sujeto quien resultó ser por demás conocido en el ambiente delictual.
En la vivienda secuestraron un arma de fuego calibre 2.2 que se presume que era del delincuente y una moto en la que se movilizaba que había sido robada unas horas antes.
Quedó alojado en la comisaría segunda a disposición de la fiscalía 20.