El fantasma de la paralización del servicio de transporte público de pasajeros volvió a instalarse con fuerza en el debate político local. Las empresas prestatarias del servicio de colectivos urbanos elevaron una fuerte advertencia al Honorable Concejo Deliberante: si no se aprueba de manera urgente una readecuación tarifaria, el sistema se volverá financieramente inviable y no habrá margen para sostener las prórrogas vigentes.

La representante de la firma Transporte Necochea, Érica Ciancarelli, detalló el alarmante desfasaje de costos que arrastra la actividad en el distrito y formalizó el pedido para reajustar los ingresos de las prestatarias.

Costos descontrolados y el retraso de la fórmula polinómica

La vocera empresarial argumentó que la presentación actual es una continuidad del reclamo que ya habían manifestado en los despachos parlamentarios hace un par de meses, sin haber obtenido soluciones de fondo hasta el momento:

  • Aumentos en el día a día: “Este pedido se suma al que realizamos en abril ante la misma comisión. Solicitamos la adecuación de la tarifa y una revisión de la fórmula polinómica que la define”, explicó Giancarelli, fundamentando la presión en las subas constantes de los combustibles, los insumos mecánicos y los acuerdos paritarios de los choferes.

  • Retraso de 90 días: El principal inconveniente técnico radica en los plazos de actualización que prevé la normativa vigente. “La fórmula polinómica refleja los aumentos reales del sector, pero lo hace con un retraso de tres meses. Con una tarifa tan desfasada, se hace imposible prestar el servicio en estas condiciones”, graficó.

Pliego en peligro: El vencimiento clave de julio

El reclamo de las empresas locales no se da en un momento cualquiera. Coincide con la reciente puesta a disposición del nuevo pliego de bases y condiciones para la concesión de las líneas urbanas, un proceso licitatorio que el Departamento Ejecutivo busca destrabar tras sucesivas prórrogas.

“Es imposible que se presente una empresa a la licitación con estos números”, anticipó Giancarelli de manera taxativa, poniendo un manto de duda sobre la aparición de nuevos oferentes en el llamado que vence en los primeros días de julio de 2026. De no aprobarse la adecuación, las firmas concesionarias que hoy operan en Necochea y Quequén anticiparon que no están en condiciones de asumir nuevas prórrogas estructurales, dejando el servicio al borde del vacío legal y operativo.