Tanto en el Paseo de la Ribera como en el parque Miguel Lillo, la desprolijidad de vecinos ha hecho que los espacios donde se depositan los envases plásticos para el Taller Todo para Ellos se conviertan en micro basurales.

Desde la Asociación han remarcado que mientas dure la pandemia no se dejen los envases en estos canastos, sin embargo, haciendo oídos sordos, algunos han optado por depositar los desechos en las inmediaciones de estos espacios.