Febrero llegó con movimientos en los ingresos previsionales y volvió a encender consultas entre los jubilados. Aunque el refuerzo económico continúa vigente, su alcance no es universal y depende de una variable clave que se actualiza todos los meses. Por eso, mientras algunos beneficiarios reciben el bono completo, otros perciben un monto menor o directamente no lo cobran.
El punto de partida es el aumento del 2,85 % aplicado este mes. Esa suba impacta de manera directa en los haberes y, al mismo tiempo, redefine el parámetro que utiliza ANSES para liquidar la Compensación. No se trata de un cambio de reglas, sino de un corrimiento automático que se activa con cada actualización mensual.
La clave está en el tope total: en febrero, el ingreso máximo que puede alcanzarse con refuerzo incluido quedó fijado en $429.254,35. Ese valor surge de sumar la jubilación mínima actualizada ($359.254,35) más el bono máximo ($70.000). Quienes, luego del aumento, superan ese monto, no reciben Compensación.
El mecanismo es escalonado. Los jubilados que cobran la mínima acceden al bono completo; quienes están por encima reciben un refuerzo variable solo para “emparejar” hasta el tope; y los que quedan por arriba del límite quedan excluidos. De allí que en febrero algunos jubilados hayan cobrado menos bono que en meses anteriores o hayan dejado de percibirlo.
En síntesis, la exclusión no responde a un recorte ni a un requisito nuevo: es el efecto combinado del aumento y del tope. Con cada movilidad, el sistema recalcula y vuelve a segmentar. Por eso, entender ese límite resulta clave para anticipar si en febrero corresponde -o no- cobrar la Compensación previsional.