Un grave episodio de irresponsabilidad al volante fue detectado durante un control de rutina realizado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) sobre la autopista Riccheri, a la altura del peaje Agüero.

En un operativo llevado a cabo durante la madrugada del domingo, los agentes interceptaron a un automovilista de 33 años. Al realizarle el test de alcoholemia, el dispositivo arrojó un resultado alarmante: 1,34 gramos de alcohol por litro de sangre, un valor que supera ampliamente los límites permitidos para circular.

La luz UV reveló la trampa

Tras el resultado positivo de alcoholemia, el personal actuante procedió a solicitar la documentación del vehículo y la Licencia Nacional de Conducir. Fue en ese instante donde los agentes advirtieron inconsistencias visuales en el carnet físico presentado por el sujeto.

Al someter el documento a la prueba de luz ultravioleta (UV), se constató la ausencia del tinte de seguridad oficial y de los patrones obligatorios de impresión. De inmediato, los inspectores consultaron el Sistema Nacional de Licencias (SINALIC) en tiempo real, confirmando que el hombre no figuraba con ningún permiso vigente en la base de datos nacional. Ante la evidencia, el propio conductor terminó reconociendo que la licencia era trucha.

Multa millonaria y causa penal

Como consecuencia de las graves faltas cometidas, la ANSV dispuso la retención inmediata del vehículo y labró el acta correspondientes. La sanción económica dispuesta por la infracción de tránsito supera los 4,4 millones de pesos.

Además de las consecuencias administrativas y la inmovilización del auto, el caso saltó a la órbita judicial. Se dio intervención a la Justicia por la presunta comisión del delito de falsificación y uso de documento público apócrifo, figura contemplada en el Código Penal argentino.

Un operativo con decenas de sancionados

La fiscalización donde se atrapó a este conductor formó parte de un despliegue masivo en el que se controlaron 2.300 vehículos en pocas horas. El saldo total dejó a 91 conductores sancionados, de los cuales 83 dieron positivo en el test de alcoholemia, evidenciando la persistencia de esta problemática en las rutas del país.