Carla Ayelén Báez, hija de Rafael “El Cartonero” Báez (el célebre testigo del caso Monzón), fue acusada de operar desde el interior del Complejo Penitenciario de Batán una red criminal dedicada a cometer estafas con tarjetas de crédito robadas para luego revender la mercadería en Facebook.
El rastreo de las antenas de telefonía celular resultó clave para la causa, al ubicar el origen de las llamadas en las celdas de la cárcel y en la ruta 88. Según la acusación del fiscal Javier Pizzo, desde su encierro, Báez y su pareja, Ignacio Gabriel Catán, realizaban inteligencia previa llamando a Visa para verificar saldos y límites de plásticos de terceros antes de ejecutar las transacciones fraudulentas con comercios marplatenses.
La investigación llegará a debate oral a fin de año ante el Juzgado Correccional Nº 5. Tiene como imputados a la pareja de reclusos —ambos con condenas previas por venta de droga— junto a Juliana Ríos y Nicolás Ezequiel Chiachiarella, señalados como los encargados de la comercialización al público.
El patrón delictivo comenzó el 17 de agosto de 2022. Mediante enlaces de pago electrónicos, el grupo compró juegos de sanitarios, mueles, autos infantiles a batería y somieres por cientos de miles de pesos utilizando datos de tarjetas Mastercard y Visa sin autorización. Para retirar la mercadería contrataban fletes ajenos a la maniobra.
Las tareas de inteligencia determinaron que los bienes eran entregados a Ríos y Chiachiarella para su publicación en Facebook Marketplace, recibiendo comisiones coordinadas por Catán y Báez. Durante un allanamiento se secuestró un bidet sin uso que conservaba las marcas del comercio damnificado, lo que cerró el circuito probatorio.
Antecedente por narcotráfico
Báez y Catán ya habían sido condenados en marzo de 2023 por comercialización de cocaína al menudeo en el barrio Aeroparque. En ese procedimiento se les impuso la declaración de reincidencia, derivando en una pena de 5 años de prisión para Báez y de 16 años y 6 meses para Catán.
El nombre de la imputada remite a su padre, Rafael Báez (“El Cartonero”), quien cobró notoriedad pública a fines de los años 80 al ser testigo presencial en la causa por el femicidio de Alicia Muñiz a manos de Carlos Monzón.
La Capital