La imagen es contundente: un auto a toda velocidad choca desde atrás a una moto y la arrastra aún más lejos de lo que puede captar la cámara. Francisco Murcia (33) y su acompañante Pablo Augusto Pereira (38) no pudieron esquivar la muerte: el sorpresivo impacto no le dio tiempo al conductor de la moto de hacer una maniobra que permitiera evitar el choque.
Las imágenes exclusivas que publicó el diario LA CAPITAL de Mar del Plata del accidente fatal ocurrido en avenida Constitución y Roldán fueron captadas por una cámara de seguridad ubicada en una panadería cercana a la zona de la tragedia y ya están en manos de la Justicia. De todas maneras, los familiares de las dos víctimas piden con desesperación la aparición de más testigos del hecho. “Necesito por favor fotos, testigos y videos del accidente donde falleció mi hijo, por favor ayudenme”, escribió en su cuenta de Facebook hace alguna horas Mónica Jenkins, mamá de Murcia.
De acuerdo a la reconstrucción del caso, todo ocurrió en horas de la madrugada del miércoles 31 de octubre pasado en el cruce de Constitución y Roldán. La motocicleta en la que iban Murcia y Pereira bajaba la velocidad al llegar al semáforo cuando una camioneta marca Chevrolet Spin la impacto a toda velocidad desde atrás.
Los dos ocupantes del rodado menor murieron: Murcia al instante y Pereira horas después, en el HIGA. En tanto, el conductor del vehículo de mayor tamaño continuó su marcha casi dos cuadras y cuando logró detenerla salió corriendo hacia una estación de servicio ubicada en el cruce de las avenidas Constitución y Carlos Tejedor, donde se refugió.
Hasta ese lugar llegó la policía en busca de identificarlo. En medio de una visible crisis de nervios, el hombre se tomó a golpes con los uniformados yhasta quiso robarle el arma reglamentaria a uno de ellos. Finalmente, lo redujeron y supieron que era Santiago Aquino, cuya madre había llamado momentos antes al 911 para denunciar su violenta salida de la casa en la que vivían ambos.
De acuerdo al testimonio de la mujer, en plena madrugada su hijo había salido corriendo y descalzo de la vivienda. Acto seguido, y sin explicación, había subido a la camioneta y escapado del lugar.