Una investigación de la DDI de Mar del Plata permitió desarticular una organización que operaba desde distintas unidades penitenciarias bonaerenses y utilizaba teléfonos celulares para contactar a personas de diferentes puntos del país mediante engaños telefónicos.
Según la pesquisa, los integrantes tenían roles definidos: algunos buscaban posibles víctimas y otros realizaban las llamadas desde la cárcel. Entre las maniobras detectadas, se hacían pasar por policías para decir que un familiar estaba detenido y exigir dinero para liberarlo. También utilizaban el conocido “cuento del tío”, con supuestos pedidos urgentes para cambiar dólares.
El análisis de líneas telefónicas permitió contabilizar 10.341 llamados realizados desde la Unidad Penal N.º 1 de Olmos en dos períodos: 5.058 entre el 4 de junio y el 8 de julio, y otros 5.283 entre el 4 de agosto y el 8 de octubre.
El 22 de octubre se realizaron allanamientos simultáneos en las unidades penitenciarias N.º 1 de Olmos y N.º 44 y N.º 15 de Batán. Como resultado, tres hombres fueron detenidos y otros dos aprehendidos. Además, secuestraron ocho celulares, chips y anotaciones de interés para la causa.
La investigación está a cargo del fiscal Mariano Moyano, de la UFI N.º 13. A partir de los elementos reunidos, el funcionario volvió a plantear la necesidad de prohibir el uso de teléfonos celulares en las cárceles bonaerenses para prevenir estafas, extorsiones y otros delitos organizados desde el interior de los penales.