Una mañana cargada de angustia y un silencio respetuoso se vivió ayer en la vecina localidad de Tres Arroyos, durante el último adiós a Alán Molina, oficial de la Policía Bonaerense asesinado en cumplimiento del deber en el complejo “Fuerte Apache”. 
Familiares, amigos, una multitud de vecinos y camaradas visiblemente quebrados se concentraron desde temprano en el Cementerio Municipal para acompañar a su esposa y a su bebé en este devastador momento.
Honores y presencia institucional
El sepelio contó con un estricto protocolo formal encabezado por altos jefes de la Policía de la Provincia arribados especialmente desde La Plata, quienes acompañaron a los efectivos locales. Asimismo, el intendente tresarroyense Pablo Garate se hizo presente junto a una comitiva del Ejecutivo para expresar el apoyo de toda la comunidad en este doloroso paso.
Sin duda que una pérdida irreparable que enluta a toda la región del sudoeste bonaerense.
Fuente LU 24 Diario El Orden de Coronel Pringles