Un subcomisario de la Policía Federal generó un escándalo después de dar positivo en alcoholemia mientras viajaba de vacaciones con su familia en un patrullero de la fuerza.

El operativo de tránsito que lo frenó estaba sobre la Ruta Nacional 12, a la altura de la localidad bonaerense de Campana. El conductor circulaba con las balizas encendidas y llamó la atención de los agentes. La situación fue grabada y desató un repudio generalizado.

El policía es un subcomisario de la División Delitos Tecnológicos del Departamento Ciberdelitos de la Superintendencia de Investigaciones en Buenos Aires. Además del resultado positivo de alcoholemia, lo criticaron por utilizar el móvil oficial para fines personales.

Según trascendió, el oficial fue pasado a situación de disponibilidad y se le inició un sumario administrativo. A partir de ello, y mientras se evalúan las sanciones correspondientes, la jefatura policial tomó la decisión de cambiar las disposiciones del uso de vehículos y ahora únicamente podrán ser conducidos por jefes de dependencias.

“Vengo de un asado”, se habría excusado el agente cuando la inspectora de tránsito le preguntó si había estado tomando alcohol. El test le dio 0,56 cuando la tolerancia en la provincia de Buenos Aires para conducir es 0. “Usted como funcionario tiene que dar el ejemplo”, le dijo la oficial.