Los dos derrames de hidrocarburo sucesivos que sufrió la empresa alemana Oiltanking Ebytem en menos de un mes en la ría de Bahía Blanca, cerca del puerto de Coronel Rosales, afectarán el normal abastecimiento de gasoil necesario para la cosecha gruesa que empezará en marzo y se extenderá por varias semanas.

Oiltanking Ebytem tuvo dos incidentes ambientales con pocos días de diferencia, el 26 de diciembre y el 17 de enero. Por tal motivo, su actividad estuvo suspendida por el ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires tras el segundo episodio y una fiscalía abrió una investigación judicial.

A raíz de esos problemas, la merma en el abastecimiento provocará que las refinerías ubicadas en los alrededores a la ciudad de Buenos Aires dejen de producir 150 millones de litros de gasoil que el campo necesitará para la campaña de cosecha gruesa, un volumen de combustible que representa algo más del 10% del gasoil que se demanda mensualmente, según explicaron fuentes del sector energético.

Por causa de los derrames, la empresa alemana está operando desde fines del año pasado con solo una de las dos monoboyas que tiene para descargar el petróleo crudo que llega en barco desde el sur del país y que debe inyectarse en oleoductos para bombearlo a las refinerías periféricas a la ciudad de Buenos Aires.

Las fuentes estimaron que durante enero las refinerías dejaron de recibir 170.000 m3 de crudo. Para febrero, en tanto, la caída de volúmenes que la propia Oiltanking ya les informó a las empresas será de 103.000 m3 de petróleo.

Según informó el ministerio de Ambiente bonaerense, tras la reparación de la avería del segundo derrame se decidió levantar la clausura de las operaciones. No obstante, el organismo destacó en un comunicado que “la empresa está intimada a implementar con suma celeridad el Plan de Remediación del patrimonio natural afectado por este suceso totalmente inédito de dos episodios consecutivos de derrame de hidrocarburos”.

Por los derrames, Oiltanking redujo su suministro en 170.000 m3 de crudo en enero y ya les informó a las refinerías que en febrero les entregará 103.000 m3 de crudo menos de lo pautado

“Luego de la habilitación de las operaciones de Oiltanking Ebytem S.A. el personal del Ministerio de Ambiente de la Provincia seguirá permanentemente en el sitio afectado tomando todas las medidas tendientes a garantizar la completa remediación y compensación por parte de la empresa”, concluyó.

El 17 de enero pasado, la compañía había admitido el segundo incidente que se detectó “debido a la pérdida de una monoboya”, tras el precedente similar fines de diciembre. Oiltanking Ebytem explicó mediante un comunicado: “Durante la operación de descarga del buque tanque San Matías, un elemento de medición de presión presentara una falla; lo que generó un derrame de hidrocarburo. Percibida la fuga, la que fue observada por personal de Oiltanking a bordo, se dispuso la inmediata interrupción de la operación”.

“Por otra parte, se realizaron trabajos de contención y control de la mancha por medio de barreras y booms absorbentes, a cargo de la empresa contratista CINTRA, lo que contuvo todo el derrame registrado”, explicaron en la empresa petrolera.

El impacto de los incidentes

Según el sitio especializado EconoJournal la operatoria de Oiltanking Ebytem es vital para el sistema de refinación de combustibles del país porque su funcionamiento es clave para abastecer de crudo pesado a las tres principales refinerías del país. Se trata de las instalaciones de YPF, en Ensenada; Raízen, en Dock Sud; y la planta que tiene en Campana de Axion Energy, de Pan American Energy.

Por otra parte, los efectos del segundo derrame alcanzaron algunas zonas protegidas y afectaron reservas naturales. Y el episodio generó el inicio de una investigación judicial. La Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente (Ufima) solicitó a la Justicia federal de Bahía Blanca que investigue a la empresa y que dicte una medida cautelar para establecer la clausura preventiva de la petrolera. La Ufima investiga denuncias de actores locales que aseguran que Oiltanking no comunicó a tiempo a las autoridades sobre el derrame del 26 de diciembre y que esa actitud pudo haberse repetido en el segundo incidente, según informó ElDiarioAR. La demora en avisar pudo haber retrasado la activación de los protocolos de emergencia y de las tareas de remediación.

El ministerio de Ambiente señaló que tras el primer derrame, “que afectó parte de la Reserva Bahía Blanca, Bahía Falsa y Bahía Verde, se suspendió la operación de la monoboya que ocasionó la pérdida, se intimó a Oiltanking a presentar el Plan de Contingencia y el Plan de Remediación con carácter de urgencia y se aplicaron sanciones por el incumplimiento de la Ley de protección de Reservas Naturales”.

Además, informó el organismo, “la Autoridad del Agua sancionó a la empresa por infracción del artículo 103 de la Ley 12.257, aplicando la multa máxima que puede emitir el organismo. La Provincia seguirá actuando acorde a sus competencias de cuidado y preservación de los bienes comunes naturales una vez ocurrido el evento e instando a las autoridades nacionales a investigar lo sucedido y controlar la operativa de la empresa”.

En respuesta a las voces del sector que alertaron sobre el impacto en el abastecimiento de combustible, en Oiltanking señalaron: “Debido a un incidente durante un amarre en diciembre pasado, la firma está operando con una sola monoboya en lugar de las dos utilizadas en situación normal. Esto puede causar algunas modificaciones transitorias en los cronogramas de entregas de los distintos productos. No obstante esto, la programación de entregas sigue adelante en plena comunicación con los clientes y trabajando para que cada uno de ellos reciba el producto que necesita para continuar con sus operaciones al 100%. En vista de esto, no hay ninguna razón para que se produzca menos diesel y que eso afecte la cosecha gruesa”.

“Referente a la situación particular de este fin de semana, la situación climática está demorando la realización de nuevos amarres para descarga. Este escenario es normal en la operación de una terminal marítima y se resolverá ni bien el clima lo permita”, agregaron en la compañía alemana.

Infobae