El elevador de granos Ministro de Tomaso se inauguró el 27 de febrero de 1945 bajo el nombre de Junta Nacional de Granos. Actualmente, el elevador es operado por Terminal Quequén S.A.
Los primeros proyectos para la construcción de un elevador de granos se remontan a las propuestas elaboradas, hacia 1925, por el Ing. Juan Carlos Erramuspe. El entonces diputado Dr. Leopoldo Bard fue el responsable de su presentación en el Congreso Nacional en el marco de las necesidades manifestadas por los primeros productores de la región ante las autoridades del estado nacional.
El incremento de la superficie sembrada durante los años veinte del siglo pasado derivó en un exponencial aumento de la oferta de cereales durante el transcurso del período comprendido por los años 1929-1939.
Si bien las gestiones quedaron inconclusas como resultado del golpe de estado ocurrido en septiembre de 1930, la autoridad portuaria –bajo la dirección de Erramuspe- consiguió construir, a finales de los años veinte, las parrillas ferroviarias ubicadas sobre el camino que recorre el frente del elevador y utilizadas por la empresa británica Buenos Aires Great Southern Railway.
La asunción de Antonio de Tomaso como Ministro de Agricultura (1930-1933) garantizó la puesta en marcha de los primeros proyectos orientados a formar la Red Nacional de Elevadores de Granos la que, después de su fusión con la Junta Reguladora de Granos pasaría -1n 1936- a denominarse Comisión Nacional de Granos y Elevadores.
El inicio de este proyecto garantizaría, durante el período 1937-1945 la construcción e inauguración de diferentes elevadores a lo largo de los principales puertos argentinos. Para el caso de Quequén, el proyecto comenzaría en noviembre de 1937 culminando el grueso de los trabajos a finales de 1940.
Sin embargo, la crítica situación comercial registrada durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) pospuso su finalización e inauguración hasta el 27 de febrero de 1945, momento en que las 47,800 Tns de capacidad de almacenamiento estaban cubiertas como resultado de la imposibilidad de colocar los excedentes provenientes del hinterland agrícola.
La Red Nacional de Elevadores de Campaña
Bajo la órbita de la Dirección General de Construcción de Elevadores de Granos y con el estudio de la red nacional de elevadores de campaña quien, en base a datos estadísticos de la producción, evolución y despacho de granos de las distintas zonas, instalaciones de tipificación de granos, existencia de cosechas gruesas y finas, infraestructura de transporte y demás antecedentes definen criterios respecto de la ubicación donde se proyecte construir elevadores de granos.
Los Elevadores Terminales
Todos los Elevadores de la Red mantuvieron la misma estructura: En la recepción de granos por camiones existen una, dos o más tolvas instaladas en línea, y una cinta transportadora inferior ubicada en túnel, traslada los granos al pie de las norias elevadores; en la recepción por vagones, las tolvas están dispuestas en una o más hileras y los túneles se transforman en amplios sótanos.
El edificio de Manipuleo se asemeja en muchos de estos elevadores a la disposición ya vista en menor escala en los elevadores de campaña de silos emergentes; contiene las norias elevadoras, maquinarias de limpieza de granos y balanzas automáticas para la recepción de granos y para el embarque. Algunos poseen también instalaciones para el secado de maíz, inmediatas al edificio nombrado.
En la sección de Almacenamiento se encuentran grandes conjuntos de silos circulares en contacto, dispuestos regularmente en dos o más hileras, con galerías superiores, conteniendo cintas distribuidoras para la carga de granos; inferiormente existen pisos o túneles bajos silos con las cintas transportadoras de extracción que llevan los granos hasta el pie de las norias elevadoras. La sección de Embarque, tienen a menudo importantes galerías que se extienden sobre los muelles abarcando uno o varios sitios de atraque de vapores, con diversas cintas transportadoras de granos, descargadores y tubos telescópicos de embarque a granel, para llevar la mercadería directamente por gravitación hasta las bodegas de los barcos y también estaciones de embolsar, con básculas embolsadoras y canaletas especiales de traslado.